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Lo que me dice que NO HAGA. - No quejarme de pelotudeces. - No enumerar acciones (con números, del estilo "primero esto, segundo aquello). - No sacar mi alma tana calentona por cualquier cosa. - No hablar con números (monetariamente). - No mirar televisión (por lo menos, no programas idiotas, y no más de 1 o 2 hrs por día) - No pasarme el día conectada a internet. - No pensar "Qué me pongo?" - No fumar. - No preocuparme por el entorno. - No imponerme metas más allá de mi alcance. - No estresarme. - No estudiar demasiado, ni demasiado poco. - No preocuparme tanto por la opinión ajena. - No autoflagelarme. Lo que DEBO hacer. - Escuchar mucha radio. - Escuchar, aprender, memorizar y cantar miles de millones de canciones de todo tipo. - Mirar muchísimos videos en youtube. - Mantenerme informada en general, y particularmente sobre política nacional. - Consumir cantidades extraordinarias de cine nacional. - Probar todo, a...

Querido Sui Generis

Como un poema de Alfonsina. También esto cae del cielo en el momento justo. Poco a poco vos te conformas si no es amor es tuya igual y vos le das lo que te pida Pero si te ofrecen el final Dirás: igual me he de quedar porque soy yo, porque es mi vida.... Cosas que te salvan de pensar..

Sshh

Diferente se siente la música. Suaves se sienten las teclas que me expresan. Lento pasa el tiempo. Estar haciendo nada y todo, estar sentada con gente desconocida en la cocina de toda la vida; y ver y escuchar aquello que no me pertenece, y reirme de cosas que no entiendo. De repente, nada se entiende. Es que pienso en todo, y no veo nada, y creo que los pensamientos se me empiezan a escapar por entre los párpados, por estos párpados que se me entrecierran. Y ya de tanto entrecerrar, se me cierran y se pegan, y ahí se quedan. Pero yo sigo, acá sigo, pensando en TODO.

nada de eso duele.

Lo que duele no son los sueños heridos, tampoco los amaneceres de sangre. No duelen las promesas rotas, ni las esperanzas pisoteadas. No duele el asfalto en la cara, o las cuatro paredes que nos rodeaban. Lo que duele no son las corridas, no son los horarios, ni siquiera las mentiras. Lo que duele no son las desiluciones, tampoco su desamor. Lo que duele no es la hipocresía, mucho menos que me usara. Lo que duele no son las heridas, no son los cortes, ni las quemaduras. Menos pueden doler, todavía, las palabras dulces, aunque de realidad tuvieran lo mismo que vos. Tampoco duele mi sinceridad, mi amor, ni mi apertura. No, nada de eso duele.

Hasta luego...

Querido 2010: Hola, soy Bela. Hoy, si justo hoy, estaba pensando. A mi me gustaría poder comportarme como me comporto siempre y estar todo el día quejándome de lo malo que fuiste, y ser feliz a las 12 menos 5 porque ya te vas para no volver. O sea, me gustaría poder estar haciendo lo mismo que hace toda la gente el 31 de diciembre.. desear que te vayas y emocionarme porque seguramente el 2011 nos depara un montón de sorpresas emocionantes que vos no te dignaste a darnos (o si, pero no de las más gratas). La verdad que no puedo. Yo te quiero 2010, no te vayas. No fuiste el mejor, y.. entre un mar de felicidades también me tiraste unas cuantas (y cuántas) pálidas. Pero si algo hay seguro, es que no me voy a olvidar de vos. Para mi, vos fuiste EL año, y segurísimo te voy a leer en los libros de historia del futuro hasta cansarme. Seguramente también algún día le cuente a mis nietos todas las cosas que hice mientras vos me acompañabas, mientras caminaba acá.. arribita tuyo. Vas a ser recor...

El niño del corazón de cartón .-

Él se consideraba distinto. No especial, simplemente diferente a los demás. No lograba darse cuenta si eso era bueno o malo. Había conocido muchos mejores, pero también muchos peores. Había sido complicada, su vida. Había estado acompañado, siempre. Había pasado las peores cosas, pero siempre y en cada una, alguien lo tomaba de la mano y le volvía a mostrar el camino. Y él se quedaba por ahí, pero solamente un ratito. Había conocido mucha, mucha gente. Todavía hoy se acuerda de todos, todos ellos los que le mostraron todos los caminos que se pueden caminar. Y él los caminó todos, los probó todos, y se divirtió en algunos. Otros lo hicieron sufrir, otros reir, otros llorar, o eso fue siempre lo que él pensó. Pero un día, un buen día, se dio cuenta que solamente sentía lo que le decían que debía sentir en cada situación. Si, siempre hay alguien ahí que lo agarra de la mano y lo devuelve al camino, solamente que él no sabe cuál es ese camino. No es un camino que haya elegido, no. No son s...

C R U D O .

La carne cruda es roja, supongo que de ahí la asociación mental. Cuando hablo en crudo me imagino roja. Un velo rojo sobre los ojos, las letras que salen rojas por mi boca, como desbordando de sangre. El esmalte rojo de las uñas se expande y me cubre el cuerpo, y todo... los labios rojos, tan rojos escupiendo esas palabras rojas de sangre. Crudas, son palabras crudas. También asocio hablar en crudo con el plateado. Cuando hablo en crudo me imagino balas saliendo a toda velocidad. Misiles teledirigidos que van a clavarse en medio del pecho del otro, ese otro que me está haciendo hablar en crudo. Siento una cortina de hierro que empieza a bajar... y mis palabras, como en una película, resbalándose rápido por el piso para entrar por esa rendija. Y asocio hablar en crudo con el color negro. Porque hablar en crudo siempre es confrontación, pelea, sinceridad negra. Hablar en crudo es sentirse bien forro, hijo de puta, impulsivo, mala persona. Hablar en crudo es decir las mil millones de cosa...