de miedos y búsquedas.

Una nueva serie de sueños.
Cada silencio, reemplazado por un "¿qué te pasa?"
Una nueva serie de pensamientos que asaltan, repentinos, desde un inconsciente que pasó mucho tiempo cerrado, y que ahora empieza a gritar.
Una serie de anhelos que hace mucho tiempo no existían, y asustan.
Saltan rápido y vertiginosamente, apareciéndose en los momentos menos esperados, pero siempre en los mismos momentos.
Tres cuadras hacia un lado, de ida... y llegan todas esas imágenes de algo que no existe. Pero ese algo tiene nombre, y por eso asusta, pero nunca deja de volver.
Tres cuadras hacia el otro lado, de vuelta, y vuelven todas las imágenes, esas situaciones, esos anhelos que enferman, que le quitan espacio a la mente para otra cosa. Y caminás por la calle, sin mirar, sin percatarte de la gente, ni los autos, ni los semáforos.. y nunca sabés como llegaste a donde estás.
Y.. cada noche, cuando apagás esas luces e intentás apagar tu mente, preparándote para otro día más, igual a cualquier otro.. ahí vuelven, y te atormentan por horas. Y te dormís, conseguís dormirte pensando en escapar, y vos.. esa persona que siempre juró no soñar, te ves de repente rodeada de colores brillantes, y todos esos pensamientos, anhelos y situaciones que te asfixian por horas y horas.
Existen en el mundo algunas cosas que son muy pensadas, situaciones que, en tu vida, meditas cuidadosamente y te movés de acuerdo a algo planeado. Pero de repente, a veces surgen esas cosas que no pensabas, que te desestructuran y te sacan de tu cómoda rutina. Y ahí empieza a actuar tu instinto animal, ese que escondés, que reprimís todos los días. Y empieza la paranoia. Y mordés, agredís, ladrás, buscando lastimar... como un cachorro asustado.. queriéndote escapar y sabiendo que no podés. Y siempre llega un punto, ese punto, en el que te das cuenta que esa persona no sos vos. Pedaleás, ya casi sin fuerzas, peleándote con el viento que te sopla en contra, tratando de volver al punto de partida.
Pero no podés, ahora ya no podés.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Los de Adentro - Parte V: Vicky

Casi algo

Sin palabras.