Su cruz.
Sientiendo las horas, pesadas al calor.
Esas horas, que pasan, y no pasan, y van pasando.
Palabras repetidas del pasado, se hacen actuales, de nuevo hoy.
Crucificada, con cadenas y la cabeza caída, con ojos llorosos, boca semiabierta y las manos extendidas. Con los labios resecos, la mirada perdida, las mejillas sonrosadas y esa piel tan blanca. La infancia se me acerca, como pidiendo perdón. Y yo le digo - andate, ya pasaste por acá, no te quiero volver a ver. Pero me contesta - esta vez soy otra, acompañame, te puedo mostrar. Y me voy de la mano, con una semisonrisa, que se transformará en un grito ahogado de dolor, al ver lo que podría haber sido y no fue. Todos a la mesa, con sus pieles blancas y tan sonrosados, todos, ELLOS, ellos los que deberían haber sido y no fueron. Y las horas pasan, y esa nena de ojos café y mejillas sonrosadas me devuelve a mi punto de partida, y me sienta en mi trono de reina, y me explica el porqué de sus cadenas. Me da una llave, y es mia la decisión, .-liberame, dejame ir ésta vez.. Y pongo la llave, y lloro, porque conozco la consecuencia, pero la libero.. y ella, ya sin sus cadenas, revolotea divertida, y su cruz es mia.
Esas horas, que pasan, y no pasan, y van pasando.
Palabras repetidas del pasado, se hacen actuales, de nuevo hoy.
Crucificada, con cadenas y la cabeza caída, con ojos llorosos, boca semiabierta y las manos extendidas. Con los labios resecos, la mirada perdida, las mejillas sonrosadas y esa piel tan blanca. La infancia se me acerca, como pidiendo perdón. Y yo le digo - andate, ya pasaste por acá, no te quiero volver a ver. Pero me contesta - esta vez soy otra, acompañame, te puedo mostrar. Y me voy de la mano, con una semisonrisa, que se transformará en un grito ahogado de dolor, al ver lo que podría haber sido y no fue. Todos a la mesa, con sus pieles blancas y tan sonrosados, todos, ELLOS, ellos los que deberían haber sido y no fueron. Y las horas pasan, y esa nena de ojos café y mejillas sonrosadas me devuelve a mi punto de partida, y me sienta en mi trono de reina, y me explica el porqué de sus cadenas. Me da una llave, y es mia la decisión, .-liberame, dejame ir ésta vez.. Y pongo la llave, y lloro, porque conozco la consecuencia, pero la libero.. y ella, ya sin sus cadenas, revolotea divertida, y su cruz es mia.
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