Tan dulce como esa canción -

Quiero ver las aguas caer.
Lento, lento, las aguas caer.
Quiero convertirme en manantial,
uno de esos capaces de saciar la sed,
tu sed.

Quiero ver como el viento hace las hojas mover.
Lento, lento, como un sauce llorón.
Llorando las penas de miles de historias.
Llorando tus penas, vas vos.

Quiero ver erupcionar el volcán.
Quiero ser el volcán.
Lento, lento, se escurre la lava.
Convierto todo en cenizas, y se hace pedazos.

Pedazos se hacen tus sueños de algodón, como el algodón de azúcar, se te derriten en la boca, tus sueños. En esa boca, dura como el marfil. Si, ese marfil que era mi piel. Ese marfil, duro como el hielo era tu caparazón. Caparazón, lugar espléndido para esconderse. Espléndido, como la tarde azul en que te conocí. Azul, el color de la libertad. Libertad, que me desata de las decisiones. Esas decisiones, y no me atrevo. No te atrevas vos, a mirarme una vez más, no podría soportarlo, no.

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