este día y a esta hora.

Dame una nueva razón para creer, para volver a soñar.
Como escuché en alguna misa: "una sola palabra tuya, bastará para sanarme".
Hoy piso este camino, flojito y con miedo, pero voy para adelante, que todavía me queda cuerda para rato.
Me faltan las palabras, pero al menos, ya no me sobran suelas de zapatillas.
Por esto y más, hoy asumo este compromiso, este día y a esta hora; solo yo puedo torcer mi destino.
Así pues, sintiéndome muda pero no sorda, me levanto de esta silla, y vuelvo a caminar una vez más.
Lo último que voy a perder serán las ganas.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Los de Adentro - Parte V: Vicky

Casi algo

Sin palabras.